Todos en algún momento de nuestras vidas creemos ser indestructibles pero, la triste realidad es... que nos rompemos fácilmente, basta que llegue alguien que hiera nuestro ego o nuestro orgullo para que de una vez empecemos a "portarnos mal", a hacer todo lo que creemos que para los demás es imposible, empezamos a hacer todo lo posible e imposible para que seamos los "primeros" y parezcamos AUTÉNTICOS; Pero realmente... somos iguales que las demás personas que están en esa búsqueda ficticia.
No me molesta lo que podemos hacer, me molesta lo que no podemos hacer, por lo tanto romper las reglas me agrada... hasta cierto punto.
Esto esta casi a punto de rebosar el vaso... pero, como muchas personas dirían, somos chicos y debemos gozar nuestra edad mientras podemos!
"De mis disparates de juventud lo que más pena me da no es el haberlos cometido, sino el no poder volver a cometerlos." (Pierre Benoit)